Anécdotas


El pibe del pool

Publicado el 7 de febrero de 2009.
En la calle San Luis, cruzando la ruta 22, a la salida del Taller o en alguna rateada espontánea, quedaba el Green Bar. Era un antro con mesas de pool donde la mitad de la Enet Nº 1, tres pungas, un dealer a la tardecita y algunos travas, se juntaban a pasar el rato de lunes a domingo. La rockola, algo ecléctica y siempre a todo volúmen, abarcaba desde Hermética a Gilda, pasando por Isabel Pantoja y Soda Estéreo. Como nadie le ponía moneditas, era el modo aleatorio el que mezclaba, sistemática y (...)

Cuando el imbécil tiene la razón

Publicado el 7 de noviembre de 2008.
Divagar y pedalear son cosas que me salen con cierta facilidad. Son buenas virtudes, si uno las evalúa desde el placer y la salud y no desde el tiempo perdido y el olor a chivo. Lo nocivo, lo peligroso de estas actividades está en hacerlas al mismo tiempo. Pobre de mí: estoy en riesgo. Voy a hacer una aclaración inmediata porque sé que mi viejo leerá esto y a la voz de "hijito..." enviará una encomienda con algunas cositas: no es que me suba a la bicicleta y me olvide del mundo (ni tampoco del (...)

Carta a un Daniel Riera

Publicado el 6 de julio de 2008.
De: Martín Gaitán Para: riera@hot... Fecha: Dom, 6 de abril 2008 a las 4:46 AM Asunto: sobre tu mensaje en textos y pretextos Daniel: Hace un par de dias que vengo elucubrando este email. Desde tu mensaje en mi blog, me ha pasado algo bastante raro. Una casualidad de esas que de tan extrañas, te resucitan la duda sobre si al final existen o no. La cosa fue así: Daniel Riera... Daniel Riera.... me suena... pero quién carajo es? — fue lo que horadó mi cabecita en ese momento de la noche (...)

El gol no está hecho

Publicado el 18 de diciembre de 2006.
Yo tenia diez años y Senillosa, el pueblo donde jugábamos, un viento de 60Km por hora. Era un partido interzonal de la categoría 82-83, y por alguna extraña razón, probablemente porque el técnico se había tomado la primera "Cherry Coca" del mercado, yo jugaba de 9 titular. Como el viento atravesaba la cancha longitudinalmente, las tácticas de los equipos eran bien sencillas: en el tiempo que era a favor había que patear hacia el lateral opuesto, intentando conservar la pelota dentro de la franja (...)

Bienvenida al Club

Publicado el 15 de febrero de 2006.
Estimada Srta. Aitana: Estoy en la poco existencial duda sobre si debí leer, y mas aún, responder a su carta, dado que está dirigida a sus "queridos amigos y compañeros", mas en ninguna parte de su misiva se hace mención a sus amantes, categoría a la cual creo pertenecer. Obviando tal insignificante omisión, deseo brindarle mi menos sentida lástima por la perdida de su aparatito* y mi más sentida bienvenida al Club. Vaya la aclaracion: el Club no sólo acepta miembros que hayan extraviado (...)

El choque

Publicado el 17 de mayo de 2005.
Ayer a la tarde, en el programa radial de Jorge Guinzburg se produjo la recurrente discusión sobre cómo conducen las mujeres; si mejor o peor que los hombres. Ese debate siempre tiene como punto de partida la noticia sobre un "nuevo estudio realizado por investigadores de un País X". Esta vez el país X era Alemania, pero como sucede con esta discusión, a nadie le importa. Sin embargo, el tema me hizo reflexionar un instante: Yo...¿Cómo conduzco?. Inmediatemente me respondi "muy bien", y seguí (...)

La caja de manzanas

Publicado el 21 de marzo de 2005.
Regresé a Córdoba hace algunas semanas. Atrás quedaron mis vacaciones bien disfrutadas, aunque apocopadas por un febrero de trabajo frente al monitor. La vuelta fue forzada por más trámites inconclusos en oficinas universitarias que no dan respuestas ni buenos tratos, pero ya me aburrí de contarles sobre eso y temo que sea contagioso para ustedes. Flecha Bus con destino Córdoba, parte de Neuquén 17hs, asiento 38 pasillo. Graciaaaas — recitó la chica de ventanilla con ritmo de jingle, mientras (...)

El Señor Triste

Publicado el 5 de febrero de 2005.
Las Grutas es un lugar con pujanza. Está creciendo a un ritmo vertiginoso en los ultimos años y la demanda de servicios y hospedaje sigue en aumento cada temporada. Su pintoresco paisaje, el mar cálido y calmo, y el hacinamiento un poco más soportable que en la costa bonaerense, hacen de este balneario un sitio elegido por miles de turistas de todo el país. El presente grutense fue tentador para muchos comerciantes e inversionistas, pero el análisis fue un poco exagerado por el Señor Triste (...)