El abrazo caracol
Publicado el 27 de agosto de 2008.
Para darse un abrazo caracol hace falta, antes que cualquier otra cosa, muchas ganas de abrazarse; tantas ganas, que son necesarias muchas personas. Las personas y sus ganas se toman de las manos formando una ronda tan grande como los brazos permitan sin soltarse, preferentemente riéndose y con circularidad algo imperfecta. Cuando la ronda está lista y la risa lo invadió todo, alguien suelta una mano y a la voz de ¡abrazo caracol! comienza a girar por la parte interna de la ronda sin soltar la mano que aun lo une al grupo, iniciando un espiral que se cierra hacia el centro, y segurirá cerrandosé hasta que no se pueda girar más. En ese abrazo colectivo, somos un solo ser enredado en cariño.