Cuatro fragmentos de una muerte
Publicado el 30 de octubre de 2010.
Uno: Abrazar al desconocido
La plaza. Lugar de encuentro del pueblo. De allá, de acá, de todos y de cualquier lado, el pueblo que llora llega y los cantitos de los que aun pueden cantar son como una bienvenida:
¡Nestor no se murió... Nestor no se murió... vive en todos los pibes que ahora reciben la asignación!
Ahí estoy, extraviado, llevado por las tripas, por la necesidad de no serle indiferente a la historia. Busco caras conocidas y las encuentro. Todas tienen sino el gesto crudo del (...)