Razones

Publicado el 22 de marzo de 2005 por Martín Gaitán

Como les contaba, hoy cumplo 23 años. Son los mismos que lleva Juan Pablo II como Papa, aunque creo que yo llego a los 24 con un poco más de aire.

A mi edad Isaac Newton ya había descubierto el Cálculo Diferencial e Integral y la Ley de Gravitación Universal; Diego Maradona era el jugador más famoso del mundo y firmaba el contrato más ostentoso de la historia (hasta ese momento) con el Barcelona F.C.; Albert Einstein elucubraba su Teoría de la Relatividad que publicaría un año después; Marilyn Monroe seducía al mundo con sus primeras apariciones en la pantalla grande y unos almanaques que la mostraban desnuda; Pablo Neruda era reconocido como referente de la poesía latinoamericana y era designado Cónsul de su país en China; Sergey Brin y Larry Page fundaban Google Inc. para hacer el mejor buscador de internet de la historia y forrarse por el resto de sus vidas; John Lennon, junto a Los Beatles, llegaban al número uno en Inglaterra y comenzaban su éxito eterno; y Cristo el carpintero se moría en la cruz, también para hacerse famoso para siempre (*).

Así comparada, mi vida es la de una ameba. Pero en 8404 dias de vida he sufrido poco, reido bastante, amado suficiente, soñado mucho, y aprovechado casi todo.

Tengo amigos y proyectos. Tengo ganas y recuerdos. Lucho por un mundo más justo y suelo emocionarme seguido. A veces lloro y otras tantas gozo. Me gustan algunas mujeres y a algunas les gusto (claro que rara vez hay coincidencia, pero eso es otra cosa). Disfruto de la lluvia, el deporte, el cine, la música y la lectura. Y, lo confieso, me encanta vivir.

Son buenas razones para seguir haciendo camino, ¿cierto?

(*) Fe de Ratas: Unos herejes afirman en los comentarios que Cristo se murió a los 33, o sea 10 años después de cuando yo lo di por finado. ¿Y cómo saben? ¿eh? ¡Muestren evidencia fideligna!. Es su palabra contra la mia! De todas maneras, que bruto soy. Así nunca me voy a levantar a la monja que toma el colectivo en la esquina de mi casa, y está tan buena. Aunque... ¿por qué no?

blog comments powered by Disqus